A veces ante la ocurrencia de un evento significativo, como la partida de un ser querido, un divorcio, la pérdida de un trabajo, una carrera profesional sin dirección, la finalización de un proyecto de varios años, o los nuevos inicios como la maternidad, la mudanza a otro país, un nuevo trabajo, el inicio de un nuevo año, entre otros, nos pone ante una decisión importante y ante la pregunta de, ¿qué rumbo queremos ahora que tome nuestra vida? La mayoría de nosotros cuestionamos nuestra vida basados en los logros, los motivos que los impulsan, y sobre todo replanteamos si las metas y objetivos están alineados al propósito de vida.
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